Los Vascones

A principios de la era cristiana, al oeste de los territorios de los vascones vivían varios pueblos de origen incierto: várdulos, caristios y autrigones.

250px-Cellorigo.La.Rioja.Espa%C3%B1a.jpgVista de Cellorigo en La Rioja, donde se encontraba la fortaleza inexpugnable del conde de Álava, Vela Jiménez.

En la época de la monarquía asturiana, los territorios de Álava y Bizkaia cayeron en la órbita asturiana durante los reinados de los reyes Alfonso I y Fruela. El segundo casó con una alavesa, Munia, que le daría un hijo, el futuro rey Alfonso II. Durante el reinado de Mauregato, el joven príncipe Alfonso hubo de refugiarse con sus parientes maternos en la zona de Álava hasta que al fin, tras la muerte de Bermudo I, pudo acceder definitivamente al trono asturiano.

La constitución del condado de Álava se remonta a la rebelión del conde Eglyón contra el rey Alfonso III. Tras sofocar la rebelión, el monarca nombró a un noble leal a su causa, Vela Jiménez, como conde de Álava. Tuvo este magnate una importancia fundamental en la repoblación y la fortificación de Castilla, especialmente en la batalla de Cellorigo en el 882, defendiendo su castillo contra las tropas de Al-Mundir de Córdoba. El condado de Álava se extendía por todos los territorios de la provincia homónima[2] con excepción de la Tierra de Ayala, que no se integró en el territorio hasta el siglo XV, y muy posiblemente del valle de Aramayona. Por otro lado, incluía los territorios fronterizos de las actuales provincias de Burgos y la Rioja. Este condado subsistió como entidad independiente hasta la muerte de Álvaro Herrameliz, tras la cual, Álava pasó a formar parte de los dominios de Fernán González.

El cronista vizcaíno Lope García de Salazar sitúa en sus obras "Crónicas de Vizcaya" (del año 1454) y "Bienandanzas e fortunas" (1471) el nacimiento del señorío de Vizcaya en esta época. Se menciona en ellas la existencia de un héroe fundador, Jaun Zuría, de tez blanca y cabellos rubios que creó el señorío tras su victoria sobre las tropas asturianas en la legendaria batalla de Arrigorriaga (año 840). Sin embargo, la falta de documentación al respecto hace que todas estas cuestiones queden en un terreno especulativo: Lo único que constatan las crónicas contemporáneas es que Alfonso III hizo frente exitosamente a una rebelión de los vascones.

Señorio de Bizkaia

El año 840, tropas astures del rey Alonso III, al mando de su hermano el Infante Ordoño, reclaman a Vizcaya los impuestos no pagados (un buey, una vaca y un caballo blanco). Los vizcaínos se niegan y se enfrentan en la batalla de Padura o Busturia, donde vencen y persiguen a las tropas vencidas en su huida hasta el "árbol gafo" o "árbol malato" situado en Luyando, Alava, límite en aquellos tiempos de Vizcaya, donde dejan clavada una espada. Desde entonces Padura o Busturia pasa a llamarse Arrigorriaga (piedras encarnadas) debido a que por la crudeza de la batalla todas las piedras acabaron teñidas de sangre. El propio infante Ordoño murió en esa batalla y su tumba se encuentra en la iglesia de Santa Maria Magdalena, en Arrigorriaga. En la lucha destaca por su bravura entre los vizcaínos el joven noble Lope Fortún, de Mundaca, hijo de una princesa escocesa y de un noble de Mundaca llamado el culebro (sugar). Después de la batalla, los vizcaínos aclaman a este noble, y en 888 le nombran su Señor, siendo el primer Señor de Vizcaya bajo el nombre de Señor Blanco (Jaun Zuria) debido a que era rubio y de piel muy clara.

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